LAS LETRAS EN SANTO DOMINGO
Por Jimmy Sierra
En la
República Dominicana se celebran varios concursos de literatura, algunos de
ellos con carácter anual, como en el caso de “Casa de Teatro”. El premio más
importante es el Premio Nacional de Literatura, anual, que se otorga por
géneros.
Desde
mediados de los años 70s tiene lugar en el país una feria internacional del
libro.
Hay
unas veinte editoras importantes, entre las que se destaca “Alfa & Omega”, “Corripio”,
“Taller” y “Amigo del Hogar”.
Funcionan
varios centenares de librerías, siendo las más importantes “La Trinitaria”,
líder en la distribución de textos nacionales; “Thesaurus”, y “Cuesta”.
Anualmente, se pone en circulación aproximadamente, un centenar de
poemarios, una veintena de novelas y unos 80 libros de cuentos.
Los
escritores más importantes de la República Dominicana son el profesor Juan
Bosch, narrador, y Pedro Mir, poeta.
ESQUEMA HISTÓRICO
A la llegada de los españoles los indios, primeros
habitantes de la isla, no conocían el alfabeto. Por ello, no tuvieron una
literatura.
COLONIZACIÓN
LOS CRONISTAS DE INDIAS
Cristóbal Colón
El primero en escribir sobre el “nuevo continente” lo fue
Cristóbal Colón, autor del “Diario de navegación” y de varias cartas a su
amigo y protector Luis de Santángel.
Diego Alvarez Chanca
Acompañó a Colón, como médico, en su segundo viaje,
siendo el primero que describe la topografía de la isla Española, sus
habitantes, la flora y la fauna y otras cuestiones, en su “Relación al
cabildo de Sevilla”, en 1494.
Gonzalo Fernández
de Oviedo
Llegó a Santo Domingo en
1515. Su “Historia general y natural de las
Indias” lo ubican como uno de los más importantes cronistas de indias.
Fray Bartolomé de las Casas
Llegó a la isla acompañando a Nicolás de Ovando, en 1502.
Fue reconocido como defensor de los derechos de los aborígenes. Es el más
conocido de los cronistas de indias, por sus obras “Apologética historia de
las Indias” y “Brevísima historia de la destrucción de los indios”
Fray Pedro de
Córdoba
Llegó a la
Española en 1510, encabezando la orden de los dominicos, los cuales
desarrollaron una labor progresista en aquella primera etapa, defendiendo a
los indios de los maltratos y vejámenes que padecían. Escribió la “Doctrina
Cristiana para la instrucción e información de los indios”.
Fray Antón de
Montesino
Llegó a la isla en 1510 y al año siguiente pronunció su célebre “Sermón de
adviento”, en defensa de los indios.
Fray Román Pane
Acompañó a Cristóbal Colón
en su segundo viaje a la isla, escribiendo la “Relación de las creencias e
idolatrías de los indios y cómo veneran a sus dioses”.
LOS ESCRITORES RESIDENTES
A
mediados del siglo XVI la Española era un verdadero centro cultural en el
“nuevo continente”. Santo Domingo, la capital, fue la primera de las
fundadas por los españoles allí, en 1497.
También, en Santo Domingo,
funcionó la primera universidad, en 1538.
La catedral, en su
estructura básica, en 1535.
Para entonces, Santo Domingo era considerada como una escala obligada para
los aventureros que pretendían emular la hazaña de Cristóbal Colón.
Por aquí estuvieron, entre otros, Francisco Pizarro, Hernán Cortés, Basco
Núñez de Balboa, Rodrigo de Bastidas, Alvaro Núñez Cabeza de Vaca, Ponce de
León y muchos otros.
De
igual forma, Santo Domingo abrió sus puertas a varios escritores de
importancia, tales como Lázaro Bejarano (“Decálogo apologético”), Eugenio
Salazar de Alarcón (“Silva de poesía”) y, sobre todo, el gran dramaturgo
español Tirso de Molina (“El burlador de Sevilla”).
PRIMEROS ESCRITORES NATIVOS
La
República Dominicana no nació sino hasta el 27 de febrero de 1844.
Los nacidos aquí que desarrollaron su labor antes de esa época se les llama
nativos.
Los primeros escritores nativos desarrollaron su labor a mediados del siglo
XVI.
Entre ellos están, en la poesía, Diego de Guzmán, Francisco Tostado de la
Peña, Juan Guzmán y las damas Elvira de Mendoza y Leonor de Ovando.
El
primer prosista lo fue Cristóbal de Llerena, que escribió un entremés, por
lo cual es considerado, también, como el primer dramaturgo.
SIGLOS XVII Y XVIII
Las devastaciones llevadas a cabo por órdenes del
gobernador Francisco Osorio, en 1605 y 1606, mediante las cuales fueron
trasladados a las inmediaciones de Santo Domingo pueblos que se encontraban
en el extremo Norte de la isla, trajeron como resultado la emigración de
numerosos ciudadanos.
Ello fue un preludio a la aridez que se vivió en los doscientos años
siguientes.
De
los autores que escribieron para aquella época merece una distinción
especial Antonio Sánchez Valverde y Ocaña por su obra “Idea del valor de la
isla Española”, que ofrece una visión panorámica de la situación general
predominante en la colonia.
SIGLO XIX
En la primera parte del siglo XIX se destaca Antonio del
Monte y Tejada al escribir “La historia de Santo Domingo”, primera historia
de la parte Española, que luego sería la República Dominicana, concluida en
1853.
En
la primera parte del siglo es bueno privilegiar la aparición del primer
periódico, el 5 de abril de 1821, dirigido por Antonio María Pineda.
Ese fue el año en que José Núñez de Cáceres intentó, infructuosamente,
proclamar la independencia. Por el contrario, ello precipitó la ocupación
haitiana de la parte española de la isla, en 1822, situación que se mantuvo
vigente hasta la proclamación real de la independencia por Duarte y demás
trinitarios, en alianza con los separatistas, el 27 de febrero de 1844.
En
esta etapa se destacan Félix María del Monte, poeta y dramaturgo; Javier
Angulo Guridi, autor de “Iguaniona”, drama indigenista y Nicolás Ureña de
Mendoza, autor de los trabajos costumbristas “Un Guajiro en Bayaguana” y “Un
guajiro predilecto”.
La
independencia proclamada el 27 de febrero de 1844 fue un parto sin dolor, a
despecho de la máxima moderna de que “La independencia se logra con
violencia”.
No
fue sino hasta el 19 de marzo cuando el ejército dominicano, al mando de
Pedro Santana, tuvo un primer choque con las tropas haitianas.
De
modo que, la mayoría de nuestra población, en aquel entonces no tenía una
conciencia clara del significado de la independencia.
Ello favoreció el que Pedro Santana, desconfiando de la capacidad de defensa
de los dominicanos frente al ejército haitiano, proclamara la anexión a
España en 1861.
Es
a partir de entonces cuando se pone de manifiesto una verdadera lucha armada
de bastas proporciones en la cual, paso a paso y pueblo por pueblo, va
conquistando a todos los dominicanos que, batalla por batalla, a base de
sangre y fuego, comprenden finalmente el valor de la independencia y la
soberanía nacional.
ESCRITORES DE LA
RESTAURACIÓN
En
esta etapa las letras experimentan un notable auge en todos los
géneros.Principalmente, en la poesía, en la narrativa y el drama.
LOS POETAS
Entre los poetas más
destacables está JOSÉ JOAQUÍN P ÉREZ, que publicó “Fantasías indígenas”, en
1877.
Pero también, SALOMÉ UREÑA,
extraordinaria y progresista mujer que combinó su producción literaria con
la labor educativa. Ella formó un instituto para señoritas, en 1881,
inspirando su contenido en las ideas avanzadas de Eugenio María de Hostos.
Entre sus poemas más
conocidos se encuentran “La fe en el porvenir”, “A Quisqueya”, “Sombras” y
“La llegada del invierno.
MANUEL RODRÍGUEZ OBJÍO, por
su parte, combatió sin piedad a Pedro Santana y a Buenaventura Báez, a
quienes escogió como blanco de algunos de sus poemas. Entre sus títulos
están “Gloria y venganza”, “El siglo” y “No matarás”. Sin embargo, él fue
fusilado por órdenes de Báez en 1871.
JUAN ANTONIO ALIX, nacido
en Moca, en 1833, tomó las armas a favor del restablecimiento de la
república y, más tarde, convirtiéndose en el poeta de la Restauración.
Llamado “el cantor del Yaque” fue un gran exponente del folklore dominicano,
por medio de sus décimas, hondo raigambre popular y social. Su poesía no es
sino un vivo retrato de la época, pintado por una mano comprometida con el
pueblo. Entre sus décimas más conocidas están “Los mangos bajitos”, “Tocinos
y longaniza”, “El negro tras de la oreja”, “El ferrocarril central” y el
celebérrimo “Follón de Yamasá”. La Librería Dominicana publicó, en 1969, en
dos tomos, una selección de las décimas de Alix, con prólogo de Joaquín
Balaguer.
LOS NARRADORES
CÉSAR NICOLAS PÉNSON Y MANUEL DE JESÚS GALVÁN son los dos narradores más
importantes del período.
PÉNSON es autor “Cosas añejas”, episodios costumbristas, basados en
importantes tradiciones populares de la época.
GALVÁN publicó su novela “Enriquillo”, en 1879, convirtiéndose de inmediato
en la producción dominicana de más éxito. Es una visión, un tanto hispánica,
del siglo XVI.
Otro novelista importante de entonces lo es FRANCISCO GREGORIO BILLINI,
autor de la novela
“Engracia o Antoñita”.
A
GREGORIO LUPERÓN, principal espada de la restauración y líder de los
sectores más progresistas del siglo XIX se le atribuye las “Notas
autobiográfica y apuntes históricos”. Algunos piensan que en la obra
participaron otras figuras ilustres de la época.
Al
finalizar el siglo, en el año 1900, JOSÉ GABRIEL GARCÍA publicó “La historia
de Santo Domingo”, obra de tal profundidad que le mereció el título de
“Padre de la historia dominicana”. |